“Convoquemos de manera amplia para noviembre en Bogotá, a una Asamblea Ciudadana por el Sí a la Paz y la Reconciliación en Colombia”.

Carta abierta de Angelino Garzón 

Bogotá D.C, 17 de Mayo de 2016

“Convoquemos de manera amplia para noviembre en Bogotá, a una Asamblea Ciudadana por el Sí a la Paz y la Reconciliación en Colombia”.

Los diálogos que ha venido promoviendo el gobierno con las farc, en la Habana Cuba, para buscar la firma de un Acuerdo de Paz y de avanzar en la reconciliación en Colombia, se están haciendo en el marco de lo que obliga la Constitución Nacional. Los mismos son voluntarios y buscan poner fin a un inútil conflicto armado interno de más de 50 años.

Lograrlo no es tarea fácil, por las desconfianzas y desigualdades sociales que existen, pero de concretarse, permitiría hacia el futuro tener un país sin la guerrilla de las farc, y avanzar en la construcción de un país moderno y sin violencia.

Es apenas natural que algunas personas no estén acuerdo con el propósito de los mismos. El sentido común nos enseña que es mucho mejor tener ex guerrilleros hablando, que guerrilleros disparando o pensando en hacer otros actos de violencia.

En Colombia los gobernantes que han estado en los últimos 60 años, han fracasado en los diferentes ensayos de liquidar físicamente a las guerrillas. Es verdad que algunos guerrilleros están muertos, en las cárceles o han abandonado la actividad guerrillera, pero lo concreto y lo real, es que las guerrillas están ahí, vivitas y coleando, haciéndole daño al Estado, a la economía, al medio ambiente, a la población civil y a la democracia.

Me parece importante, que en el marco de la Constitución Nacional, el Presidente Santos haya optado por el camino del dialogo con las farc, para que abandonen la práctica de la violencia como forma de hacer política.

Lograrlo siempre necesitará la voluntad de dos: Gobierno y farc. Es posible que ambas partes aspiren al acuerdo ideal, lo mismo que algunas personas en Colombia. A todas ellas, les recuerdo que en la vida real no existe, ni ha existido el acuerdo ideal, ni siquiera en la relación de parejas. Los mismos se construyen con incertidumbres, desconfianzas y sin olvidar que cada persona tiene una historia, muchas veces marcada por los caminos de la vida que les ha tocado recorrer, tal como lo dice una canción popular colombiana.

Es apenas natural que dichos diálogos y acuerdos de paz, generen iniciativas polémicas como la del Ex Presidente Álvaro Uribe, de invitar a la resistencia civil contra los mismos.

En mi opinión, él como cualquier otra persona, esta en su derecho democrático de expresarse y por eso no tiene por qué ser descalificado o vilipendiado.

En tal sentido, creo que lo mejor para el presente y futuro de Colombia, sería un diálogo directo entre el Presidente Santos y el Ex Presidente Uribe, lo mismo que de éste ultimo con el jefe de las farc, tal como el señor Timochenko lo ha manifestado.

De mi parte, con las dudas o diferencias que pueda tener, continuaré trabajando en la creación de un proceso civil a favor de los Acuerdos de Paz y la reconciliación en Colombia. En esa perspectiva, le propongo a la población civil en sus diversas expresiones, que convoquemos de manera amplia para noviembre en Bogotá, a una Asamblea Ciudadana por el Sí a la Paz y la Reconciliación Nacional.

Ese fue el espíritu de la carta que dirigí el pasado 14 de abril a los integrantes de la Honorable Corte Constitucional, solicitándole que le de vía libre a la ley que permite convocar a un plebiscito nacional por el Sí o por el No a la paz.

Reitero que de aprobarse tal iniciativa, continuaré trabajando con otras personas, por el logro de más de 10 millones de votos por el Sí a los Acuerdos de Paz y la reconciliación en Colombia.

Con todo respeto, creo que a la iniciativa de la resistencia civil, debemos responderle con la voluntad de trabajar en la conformación de un proceso civil por el Sí a los Acuerdos de Paz, tal como ya lo hicieron en su momento Gandhi en la India y Mandela en Sudáfrica.

Fraternalmente,
ANGELINO GARZÓN

Ex Vicepresidente de Colombia