Ecuador Amigo, Colombia está Contigo

Carta abierta de Angelino Garzón
Santiago de Cali, abril 24 de 2016

“Ecuador Amigo, Colombia está Contigo”

 Bajo este lema, el día 2 de mayo a las 5 pm en el Hotel Spiwak de Cali y con la presencia del señor Embajador de la República de Ecuador en Colombia, Raúl Vallejo Corral, he convocado a diversos sectores de la sociedad civil de Cali y del Valle del Cauca para seguir promoviendo la solidaridad con el hermano pueblo de Ecuador.

Destaco, la respuesta positiva que han dado ya algunas personas y empresas como Evacol, Eternit, los empresarios de alimentos Noé Rodríguez y Juan Carlos Almanza lo mismo que Caracol Radio Cali bajo la gerencia del señor Carlos Bricker.

De mi parte y junto con mi esposa Montserrat Muñoz, de nuestros recursos pensionales, hemos tomado la decisión de aportar la suma de un millón de pesos que colocaremos en la cuenta abierta en el Banco de Occidente que para tal fin ha abierto la Embajada del Ecuador en Colombia.

He hablado con el señor Embajador de Colombia en Ecuador, Fernando Panesso Serna y le he manifestado que sería importante que el Gobierno de Colombia le aporte al gobierno de Ecuador toda la experiencia que tenemos con la reconstrucción del eje cafetero y que la embajada de Colombia como la Cancillería le den un tratamiento y atención integral directa a la comunidad de personas colombianas que habitan en la zona del desastre en el pacifico Ecuatoriano.

También me comuniqué con el señor Ramón Jesurún Franco presidente de la Federación Colombiana de Futbol y le sugerí que conjuntamente con la Federación Ecuatoriana de Futbol y los señores Presidentes de la República de Colombia y Ecuador, estudiaran la posibilidad de adelantar un partido de futbol entre las selecciones de Colombia y Ecuador, de solidaridad con los hermanos ecuatorianos. Tal partido de futbol se puede realizar en las ciudades de Quito o Cali y su taquilla destinarse a un fondo de solidaridad y reconstrucción de la zona del desastre, similar al Fondo para la Reconstrucción de la Región del Eje Cafetero (FOREC), que existió en Colombia. Dicha iniciativa ya se la manifesté al señor Embajador de Ecuador en Colombia y de Colombia en Ecuador.

Debo destacar que he encontrado, tanto en el señor Gobernador de Nariño Camilo Ernesto Romero Galeano como en el señor Alcalde de Cali Norman Maurice Armitage Cadavid, una gran aceptabilidad a las diversas iniciativas solidarias con el pueblo ecuatoriano. De hecho, el señor Gobernador de Nariño, casi de manera inmediata ha venido impulsando una gran campaña de solidaridad con el Ecuador.

Invito al gobierno nacional, a los empresarios, a los trabajadores y pensionados a que voluntariamente y más allá de las diferencias, trabajemos de manera conjunta y destinemos un día de salario o de nuestras mesadas pensionales para la solidaridad con Ecuador y así poder reafirmar el principio solidario, “De hoy por ti, mañana por mí”, y para que todos juntos podamos decir “Ecuador amigo, Colombia está contigo”.
Fraternalmente,

 

 Angelino Garzón

Ex vicepresidente de la República de Colombia

Solicitud Angelino Garzón a Corte Constitucional

 
Santiago de Cali, 14 de abril de 2016 Doctora

María Victoria Calle Correa
Presidenta Corte Constitucional de Colombia
Palacio de Justicia Calle 12 Número 7-65

Bogotá D.C.
Ref. Solicitud Respetuosa 
Respetada señora Presidenta,

ANGELINO GARZÓN, ciudadano colombiano, identificado con cédula de ciudadanía No.14.946.998, en mi calidad de Ex Integrante de la Asamblea Nacional Constituyente que promulgó la Constitución Política Nacional de 1991, de Ex Vicepresidente de la República en el período 2010-2014, me dirijo a usted y a todos los integrantes de esa importante corporación que usted preside, para que juntos como debe ser, hagamos realidad el cumplimiento del artículo 22 de la Constitución Política, que consagra la paz como un deber y un derecho de obligatorio cumplimiento del conjunto de la población que habita en Colombia, tanto en la parte urbana como rural.

En esa perspectiva, considero que los diálogos de la Habana, Cuba., no obedecen a estrategias calculadas de la guerrilla de las farc o del Presidente Juan Manuel Santos, sino al espíritu de la Constitución que mandata a los gobernantes a promover una Colombia en paz y no en guerra, como absurdamente nos ha pasado en Colombia desde hace más de 50 años con el conflicto armado interno.

De modo que más allá de coincidir o no con el gobierno o con la guerrilla de las farc, de lo que se trata, es el de procurar vivir decentemente, en un país moderno, más democrático, sin guerrillas, tal como ya lo han hecho otros países y pueblos del mundo. Esa es por ejemplo la enseñanza de los países europeos donde a pesar de la muerte violenta de millones de personas y de numerosos casos de violación de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario con las guerras que han vivido, han logrado una política de diálogo social, de entendimiento, de reconciliación y ser referentes importantes de promoción y respeto integral de los derechos humanos.

En lo personal y a pesar de las desconfianzas, dudas y dificultades que existen, estoy respaldando que el Gobierno Nacional y la guerrilla de las farc, firmen en la Habana, en el año 2016, el acuerdo final de paz y de terminación del conflicto armado interno. Acuerdo que espero se haga con la guerrilla del eln, siempre y cuando ese grupo armado, tengan voluntad y decisión en su materialización.

Como dice el dicho popular, “Es mejor la paz que la guerra”. Pero para lograr esa paz, necesitamos meterle más pueblo, menos leyes y ser conscientes que es mejor tener guerrilleros hablando que disparando.

En ese propósito, la iniciativa del plebiscito aprobada por el Congreso de la República y que está para su estudio de constitucionalidad, puede contribuir bastante, si lo entendemos como una consulta ciudadana que busca fundamentalmente respaldar políticamente el camino de paz basado en el diálogo y la reconciliación. En tal sentido la gente estaría en libertad de salir a promover el sí o el no a esos acuerdos de paz, sin temor a ser descalificada o satanizada por ello.

De mi parte, independientemente del gobierno y de la guerrilla de las farc, continuaré trabajando a favor de los acuerdos de paz y para que más de 10 millones de personas se movilicen a votar por el sí a la paz. Lo hago, porque por principios democráticos estoy en contra de toda expresión violenta, macartista o discriminadora en la política. También, porque deseo que la guerrilla del eln firme un acuerdo final de paz y para que continuemos construyendo desde las regiones, entre ellas la del pacifico sur, un país sin guerrillas y sin la existencia de ningún grupo armado ilegal como el narcotráfico, los paramilitares, las bandas criminales o la delincuencia común.

Con todo respeto, creo que la decisión jurídica a favor de la iniciativa del plebiscito puede ser una gran oportunidad para decirle a los otros poderes del Estado, a las guerrillas, a los demás grupos armados ilegales, lo mismo que a la población en su conjunto, que la construcción y consolidación de un país en paz, presupone necesariamente la existencia de un país mejor, donde los pobres y las víctimas no sean vistos como el problema. El problema histórico en Colombia ha sido la injusta redistribución de la riqueza, lo mismo que la corrupción, los odios, la falta de mayor democracia y tolerancia política e ideológica.

Respetando su fuero interno, me permito manifestarles que si la corporación que usted preside declara inconstitucional la realización del plebiscito, sin ser su intención, puede terminar contribuyendo a crear una torre de Babel en los temas de paz, así como alargar los tiempos para la firma de los acuerdos finales de paz y reconciliación. 

Es verdad que la Constitución mandata al Presidente de la República para firmar unilateralmente acuerdos de paz, pero el sentido común y la democracia nos enseña que es mucho mejor procurar que la población se exprese libre y soberanamente, porque el logro de la paz no es patrimonio del gobierno, de las guerrillas, ni de ningún poder económico, político, religioso o social en particular, sino que es un derecho de la población. Entonces, estimulemos desde todas las instancias del Estado a que la gente del común decida en una abierta y democrática consulta popular si está por el sí o por el no a la paz. En otras palabras por el presente y el futuro de Colombia. 
Fraternalmente,
Angelino Garzón

Ex vicepresidente de la República de Colombia
Notificaciones: Las recibiré en mi correo electrónico angelino.garzon@gmail.com o en mi domicilio Avenida Colombia 1-72 Oeste edificio Alférez Real, Cali.