El nuevo encuentro entre Angelino Garzón y Roy Barreras

En entrevista con Semana.com Garzón habló sobre sus aspiraciones políticas que dependen de la U y sobre el proceso de paz.Angelino Garzón.

Angelino Garzón. Foto: Archivo SEMANA

El ex vicepresidente Angelino Garzón confiesa nuevamente que quiere ser candidato en las próximas elecciones. Le gustaría aspirar a la alcaldía de Cali o la de Bogotá. Pero es quizás el único dirigente del país cuyo futuro no depende de sí mismo: por un mandato del Consejo Nacional Electoral (CNE) quedó atado a lo que decida el Partido de La U. Si este no lo avala, Angelino no será candidato a nada.

La espera para la decisión definitiva se está agotando. La U anunció que el próximo domingo revelarán el nombre del candidato a la Alcaldía de Bogotá que apoyará el partido. Angelino revela que su presencia esta semana en la capital obedece a que este viernes en la noche tendrá una cena con Roy Barreras en la casa del senador. Allí, probablemente, el futuro de Angelino podrá quedar resuelto.

Semana.com: ¿Será candidato a la Alcaldía de Bogotá o de Cali?

Angelino Garzón: Que sea candidato a la Alcaldía de Bogotá o de Cali depende de la decisión del Partido de La U, no de Angelino Garzón. Por un mandato del CNE yo perdí soberanía. Quien decide al final si puedo ser candidato a la Alcaldía de Bogotá o de Cali es el partido y por lo tanto yo tengo que esperar hasta el 25 de marzo hasta que decida La U. Ellos han dicho que ese día informarán a quién definitivamente le dan el aval en Bogotá o Cali.

Semana.com: ¿Usted quiere ser candidato?

A. G.: No niego que personalmente a mí me gustaría ser candidato en Bogotá o en Cali, pero no depende de un gusto o de una decisión personal. Depende de una decisión política de la U, por lo tanto me toca es esperar la determinación de la colectividad, sobre la base en que yo no puedo incidir para nada en la decisión final.

Semana.com: ¿Pero usted ya le pidió formalmente el aval a las directivas de La U?

A. G.: Yo le he manifestado al doctor Roy Barreras, copresidente del partido, con quien este viernes voy a volver a conversar, que ‘al son que me toquen bailo’. Si la U toma la decisión de darme el aval para Bogotá o darme el aval para Cali, me toca aceptar la decisión del partido. Y si deciden no darme el aval ni para Bogotá ni para Cali, soy plenamente consciente de que no puedo ser candidato en las próximas elecciones.

Semana.com: Amigos suyos como Julio Roberto Gómez, hoy presidente de la ASI, le han sugerido que cierre este capítulo con la U y construya un proyecto político para el 2018. ¿Lo haría?

A. G.: Le he manifestado a la ASI que agradezco la buena voluntad de Julio Roberto Gómez, pero esto no se trata de una filiación, sino de un proyecto político. Quiero que la ASI convoque un congreso abierto a la diversidad política y social del país, a la izquierda, al centro y a la derecha y yo estoy dispuesto a concurrir a un congreso de esa naturaleza y que la ASI mire la perspectiva del 2018, cuando se va a elegir Congreso y presidente de la República.

Semana.com: ¿Si usted no es candidato este año, lo será en el 2018?

A. G.: Para el 2018 no estoy amarrado a ningún concepto del CNE y a ningún partido político en particular, por lo tanto, para el 2018 quedaría en plena libertad política de tomar la decisión que mejor considere, si soy o no candidato a la Presidencia de la república. Lo mismo, si la U toma la decisión de no avalarme ni para Bogotá ni para Cali, quedo en plena libertad de respaldar a cualquier persona que sea candidato o candidata a un gobierno local o regional en cualquier sitio del país.

Semana.com: Como vallecaucano, ¿qué opina de que la U le esté dando tantas largas a su situación, mientras que le ha ofrecido el aval a Dilian Francisca Toro para que sea candidata a la Gobernación del Valle? ¿Le gustaría hacer fórmula con Dilian Francisca Toro?

A. G.:Primero esperemos al 25 de junio, porque sólo ese día sabremos quiénes son candidatos o candidatas a los gobiernos locales o regionales en todo el país. Y en segundo lugar, por el partido de la U deciden sus directivos, no Angelino, y por lo tanto seré respetuoso de la decisión que se tome de darle el aval a cualquier candidato o candidata en cualquier parte del país. Cuando yo he dicho que estoy dispuesto a aceptar la decisión que tome el partido en torno a los avales, no lo estoy supeditando absolutamente a nada, por lo tanto seré respetuoso de la decisión.

Semana.com: Estas semanas han estado convulsas en materia de paz. ¿Cómo le parece la propuesta del expresidente César Gaviria de justicia transicional para todos?

A. G.: Respaldo plenamente la propuesta del presidente Gaviria porque yo creo que la perspectiva de paz en Colombia está muy ligada a la reconciliación nacional. Uno no puede pretender construir un camino de paz queriendo que la gente quede en la cárcel, sea extraditada o sea lanzada a lo profundo de los infiernos. O todos en la cama o todos en el suelo. La paz presupone un camino de reconciliación en Colombia, de todos los que hemos contribuido a esta locura de la violencia en nuestro país.

Semana.com: ¿Usted aceptaría un acuerdo en el que no haya cárcel para quienes se desmovilicen?

A. G.: Si queremos llegar a un acuerdo de paz, es muy difícil pretender que los ilegales firmen si el camino que les espera es la cárcel o la extradición. El camino de la reconciliación es lo que se impone en el país. Es mejor gente hablando que gente disparando.

Carta Abierta: “Es de caballeros, reconocer los méritos de otros”

Carta abierta de Angelino Garzón
Cali, febrero 16 de 2015

“Es de caballeros, reconocer los méritos de otros”

Ha sido valiente la decisión del señor Presidente Juan Manuel Santos de buscar la firma de un acuerdo final de paz con la guerrilla de las farc desde junio de 2010 y de su partido, el de la U, de respaldarlo integralmente en este propósito.

Desafortunadamente y a diferencia de otros países, la búsqueda de la paz no se ha logrado convertir en un factor de unidad nacional y menos en un sueño de país.

Por ejemplo, Nelson Mandela (Q.E.P.D) con el respaldo de su partido, el Congreso Nacional Africano, la población negra y blanca, lograron que la lucha contra la discriminación racial se convirtiera en el factor de unidad nacional y que junto con la población india y las diversas etnias autónomas, se sintieran orgullosas de sus símbolos patrios, de sus tradiciones culturales, de su deporte y sobre todo, de tener por primera vez un presidente negro elegido democráticamente por la población y respetuoso de la diversidad étnica, política y religiosa de Sudáfrica.

En Colombia, desafortunadamente nos ha venido sucediendo lo contrario a pesar de que el país ha presentado mejoras en algunos indicadores económicos y sociales a los que teníamos hace veinte años.

En esa perspectiva, si por múltiples razones en el año 2015 no se firma el acuerdo final de paz entre el Gobierno Nacional y las farc, y no se inician los diálogos con el eln, quien más pierde es la guerrilla y al final de cuentas, perdemos todos, porque se aleja el sueño de tener un país en paz, sin guerrillas, sin bandas criminales, sin narcotraficantes y reconciliado.

Frente a las dudas de la guerrilla de firmar un acuerdo final de paz, por temor a que sus integrantes posteriormente sean asesinados, encarcelados, extraditados o que el nuevo gobierno que se elija en el 2018 les cambie las reglas de juego, considero que es urgente que el Presidente de la República y los partidos de la Unidad Nacional, entre ellos el partido de la U, respondan sin ningún tipo de sectarismo ni de hegemonismos.

Colombia lo que requiere es democracia y más democracia, lo mismo que diálogo, inclusión y equidad social.

Sí deseamos que la paz y la no violencia se conviertan en una realidad de país, debemos comprometernos todos los sectores políticos y sociales, afines y no afines al Gobierno nacional, los militantes y no militantes de los partidos políticos, los gobiernos locales y regionales, para que todos juntos, unidos en la diversidad, le manifestemos a la guerrilla, a los demás grupos armados ilegales y a las instituciones del estado, que la vida es sagrada, que necesitamos un país sin violencia, sin impunidad, reconciliado y respetuoso de los Derechos Humanos, donde las personas, empezando por los niños y las niñas puedan vivir mejor y en paz.

ANGELINO GARZÓN
Ex Vicepresidente de la República

Carta Abierta: “Con el miedo a los fantasmas y al coco, los partidos de la Unidad Nacional (U, Liberal y Cambio Radical), hoy quieren que aceptemos pasivamente la hegemonía excluyente de un nuevo frente nacional”.

Carta abierta de Angelino Garzón
Santiago de Cali, febrero 02 de 2014

“Con el miedo a los fantasmas y al coco, los partidos de la Unidad Nacional (U, Liberal y Cambio Radical), hoy quieren que aceptemos pasivamente la hegemonía excluyente de un nuevo frente nacional”.

En 1958, con el fantasma y el coco de la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla, los dirigentes de los partidos liberal y conservador nos impusieron el modelo del frente nacional, que excluyó de todo espacio de gobernabilidad, hasta 1972, a la izquierda y a quienes no fueran oficialmente militante de esos dos partidos políticos.

En ese periodo de tiempo, que coincidió con el inicio de muchas dictaduras militares fascistas en América Latina, nuestro país no solo retrocedió en la democracia, en los derechos humanos, sino que surgieron todos los grupos guerrilleros que han existido y existen en Colombia, lo mismo que partidos rebeldes como el Movimiento Revolucionario Liberal MRL, que dirigió el expresidente liberal Alfonso López Michelsen (q.e.p.d) y la Alianza Nacional Popular ANAPO que presidía el expresidente General Gustavo Rojas Pinilla (q.e.p.d) la cual, de acuerdo a las estadísticas oficiales, en 1970 prácticamente ganó las elecciones en la mayoría de regiones y municipios del país.

También surgieron organizaciones sindicales inconformes como la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia CSTC y la Confederación General del Trabajo CGT.

Lo irónico es que 56 años después y olvidando que la Colombia de hoy es totalmente diferente a la de 1958, los partidos de la Unidad Nacional, asustando con el fantasma de Álvaro Uribe Vélez y el coco que es de extrema derecha, del peligro de la izquierda o de organizaciones alternativas, nos quieren imponer un modelo de gobierno a nivel nacional, regional y local, similar al hegemonista y excluyente del frente nacional.

En lo personal, pertenezco a la generación de personas que luchamos contra el frente nacional y por el desarrollo de la democracia en Colombia.

En tal sentido, me preocupa la decisión que ya tomaron los partidos de la Unidad Nacional de que en todos los departamentos, ciudades capitales y municipios, los candidatos o candidatas para las elecciones de octubre del 2015, serán de los partidos de la U, Liberal o Cambio Radical. Considero que tal decisión, es contraria a la unidad en la diferencia y termina siendo excluyente de sectores políticos y sociales diferentes al gobierno nacional.

Eso explica el cierre de puertas a Clara López Obregón, a Francisco Santos y Angelino Garzón como posibles candidatos de una coalición de partidos en Bogotá, a Angelino en Cali y posiblemente a otros candidatos en el resto de país.

Debo anotar, que así como pasó en la década del 60 con el MRL y la ANAPO, en esta ocasión, esa hegemonía excluyente que nos quieren imponer los partidos de la Unidad Nacional también puede ser debilitada y derrotada por los candidatos y candidatas de izquierda, alternativos o cívicos. Lo importante es que actuemos con inteligencia, amplitud, sin sectarismos y sin resentimientos personales, sociales o políticos.

No olvidemos, que la democracia, la paz, el diálogo, la inclusión y la equidad social no son patrimonio de la izquierda, de la derecha o del centro, son ante todo, principios fundamentales y universales de los derechos humanos.

Fraternamente,  

Angelino Garzón
Ex vicepresidente de la República